lunes, 16 de julio de 2018

La primera vacuna contra la Viruela

En 1796 surgió una esperanza de protección contra la enfermedad. Un médico inglés, el Dr. Edward Jenner, descubrió que la viruela podía prevenirse inoculando a una persona pústulas variólicas de una vaca. Fue la primera vacuna del mundo.

La persona vacunada desarrollaba anticuerpos que la protegían tanto contra la viruela de las vacas como contra el virus estrechamente emparentado que provocaba la enfermedad en el hombre. La práctica de la vacuna se propagó, pero su eficacia era mucho menor en los países tropicales, pues la vacuna se deterioraba rápidamente con el calor.
 Leslie Collier en Gambia
Por fin, en la década de 1950, el científico inglés Leslie Harold Collier descubrió un método para producir una vacuna termoestable eficaz que se pudiera utilizar en todo el mundo. Este fue un acontecimiento crucial en los fructíferos esfuerzos destinados a erradicar la enfermedad, porque permitió superar los problemas logísticos asociados al mantenimiento de la cadena de frío de las vacunas antivariólicas líquidas utilizadas hasta ese momento. Los agentes de salud podían transportar las vacunas liofilizadas durante 30 días en sus bolsas sin que
perdieran eficacia. La aguja bifurcada (con dos puntas), inventada por un científico del laboratorio Wyeth, permitió desarrollar un nuevo método de vacunación conocido como «escarificación múltiple». Su aplicación era sencilla y exigía sólo una cuarta parte de la cantidad de vacuna respecto de la utilizada con otros métodos. Rápidamente, ese método reemplazó a todas las demás técnicas de vacunación.
                       VIDEOS:
Cómo conquistamos el virus de la letal viruela


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